Silvia Márquez tiene un estilo que rápidamente evoca al de dos barceloneses universales: Manuel Vázquez Montalbán y Eduardo Mendoza. Al igual que ellos, es capaz de radiografiar la vida cotidiana de la ciudad y de sus gentes a través de un sentido del humor muy delicado y de una ironía cáustica y mordaz.

Tomás Rivera, Kindlegarten

Me ha recordado a Eduardo Mendoza. Si alguien ha leído El misterio de la cripta embrujada y le gustó, creo que esta novela, que evoca una atmósfera parecida, también le gustará.

Lourdes ILGR, El despertar de un libro